Tenía una frase muy cool, pero se perdió y nunca volverá a ver la luz. Leer más »
Email: prensa@playnomore.comUn mundo inhóspito y salvaje, pero lleno de maravillas. Un condenado con nada que perder y todo para ganar. Pero para eso, es necesario sobrevivir al despiadado mundo de Conan.
Como en todo juego de supervivencia, lo primero que nos va a tener preocupados es la posibilidad de morir de hambre o sed. Buscar alimento y agua (empezamos en medio del desierto) se vuelve la misión principal a medida que nos acostumbramos a los controles, sencillos, pero a veces algo incómodos. Comidos y bebidos, llega la hora de ocuparnos de todo lo demás: ropa, armas, herramientas, refugio. Y es que al mundo de Conan: Exiles llegamos literalmente desnudos, y sin más recursos que rocas, palos y plantas.
En un mundo tan violento, el combate pasa a ser un punto fuerte. En Conan: Exiles, las mecánicas resultan muy similares a los títulos de Dark Souls. Tendremos a nuestra disposición un gran número de armas y armadura para adaptarnos a varios estilos posibles: fuerte y pesado, rápido y ligero, o balanceado. También podemos usar arcos para el combate a distancia, pero más allá que para cazar o llamar la atención de los enemigos, los arcos son prácticamente inútiles por su poco daño. Por otro lado, las animaciones de la mayoría de las armas, así como la dureza de los NPC, vuelven a muchas de las elecciones que podemos hacer casi impracticables, de modo que lo más útil va a ser siempre un arma de una mano y un escudo.
A pesar de que este tipo de juegos ponen su énfasis en la supervivencia y construcción, eso no significa que no tengamos una historia. Si bien la de Conan: Exiles es bastante simplona, no deja de ser un condimento interesante y un empuje para la exploración de todo el mapa. Las tierras del exilio mantienen a sus ocupantes prisioneros mediante un brazalete que no permite cruzar una barrera mágica en los límites del mapa. Si queremos escapar, nuestro viaje no solo nos llevará a buscar una forma de romper con el hechizo, sino que nos enteraremos de quienes construyeron esta cárcel y del oscuro pasado de Hiperbórea. Para lograr este objetivo, el juego nos guiará mediante pequeñas misiones y tareas que, si las cumplimos en orden (no es necesario), nos llevará en una progresión más “amable”. Nuestras acciones también nos dan experiencia, y cada vez que subimos un nivel, podemos acceder a nuevas opciones de creación y hacer a nuestro personaje un poco más fuerte.
Hasta aquí, todo o casi todo lo que podemos hacer, pero no estaríamos ante un juego de supervivencia en mundo abierto que se precie sin una buena dosis de bugs. Y vaya que Conan los tiene. Lo más común que encontraremos, es que el hit box de la mayoría de los enemigos no esta bien centrado, así que va a ser muy común que nuestros golpes fallen una y otra vez, particularmente con enemigos pequeños. No ayuda que a veces directamente no se registren golpes. Otro menos común, pero muy molesto, es que si morís en el agua, todo tu equipo desaparece y no va a haber forma de recuperarlo. También hay algunas cosas típicas del paso de un juego creado para PC a consola, como que ciertas órdenes no funcionen, cosa que puede impedir que sea posible cumplir con tareas. Muchos problemas fueron resueltos con parches, pero aún quedan muchos más.
Funcom anunció un nuevo juego de Conan El Bárbaro, Conan Exiles, el cual será un título de supervivencia pensado principalmente como un multijugador. Estaremos en el continente de Hyboria, debiendo luchar por sobrevivir con animales salvajes y otros jugadores. Tendremos que recolectar objetos y armas, construir nuestro refugio y tratar de no caer en el intento. Además, también podremos jugar un modo historia para un solo usuario. El 31 de enero de 2017 llegó al acceso anticipado de Steam. Finalmente se lanza completo el 8 de mayo de 2018.
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