Desde 1988 que tengo los recuerdos más antiguos de mis primeros contactos en arcades de la talla de Double Dragon, Out Run o Shinobi, la pasión por los videojuegos no ha decrecido ni un ápice. Siempre desde mi perspectiva personal espero brindar solo un punto de vista, nunca una verdad inobjetable. Leer más »
Email: pleotta@playnomore.comLa serie más exitosa de Activision vuelve a la época que lo vio nacer, sin muchas novedades.
Las comillas no son casualidad y nos encontraremos con un modo campaña falto de ideas, donde en apenas unas 5 horas, recorreremos algunos de los lugares más emblemáticos de la guerra. Uno de los principales problemas es lo lineal de este modo, algo que ya debiéramos tener resuelto a esta altura y con las tecnologías que contamos. De vez en cuando la temática cambia, pilotando algún tanque y demás, pero no deja de ser previsible y aburrida. Básicamente lo que hacemos en este modo es empujar a la IA un poco, parar para ver una escena cinemática, tirotearnos con el enemigo y así hasta el cansancio. Esta linealidad en la jugabilidad es su peor enemigo y en menos de lo que decimos "Easy Company" estaremos bastante cansados del asunto. Recién en el tramo final la historia empieza a despegar, pero cuando nos queremos dar cuenta y empezamos a disfrutarlo, termina sin más.
Pero también está el multijugador, la base fundamental de este juego desde hace ya unos años y por el cual se generan estos 500 millones de dólares en apenas unos días. Este modo de juego es mucho mejor que el anteriormente analizado y propone unas batallas trepidantes en varios mapas. Eso sí, algunos de estos resultan inesperadamente pequeños en tamaño, más que en anteriores juegos e incluso comparado con su par de la primera guerra, el Battlefield 1.
El juego cuenta con dos modos de juego interesantes; Guerra y Zombies. El primero hace uso de mapas más grandes donde cada equipo tiene la tarea de defender y atacar, según le toque, y ofrece un frenetismo superior a lo visto en cualquier otro modo del juego, además de sumar los aspectos propios de tener que defender o atacar (si defendemos tenemos que crear barricadas, establecer perímetros, etc, por ejemplo) lo que obligará a los jugadores a pensar un poco más las partidas y no tirarse de cabeza al combate.
A nivel técnico mi referencia más obvia es Battlefield 1, dado que Infinite Warfare tiene otra temática y por ende, un nivel artístico diferente al de su sucesor. Debo reconocer que hay mucho empeño en trasladar cada matiz de la Segunda Guerra en todo momento y el resultado es bastante positivo. Los personajes se mueven y reaccionan de forma casi humana (Josh Duhamel está calcado) y los paisajes están muy bien recreados, pero luego de ver lo que logró el motor Frostbite en el juego de Electronic Arts, la verdad, COD no sorprende en absoluto. Parece que debemos esperar un tiempo hasta ver algo que nos vuele la peluca.
Call of Duty hace un retorno al mayor conflicto militar de la historia y justo donde comenzó la franquicia, la Segunda Guerra Mundial. El multijugador promete a los jugadores en una sólida experiencia de rápida acción, con auténticas armas y equipo, situado en algunas de las más icónicas locaciones en los campos europeos de la Segunda Guerra Mundial.
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