Soy amante de los videojuegos desde que tengo memoria y disfruto mucho escribiendo sobre ellos. La música es mi otra pasión; soy tecladista y obvio que ya saqué varias piezas de Nobuo Uematsu. Leer más »
Email: lg.bordino@gmail.comEl género roguelike no baja los brazos y nos sigue trayendo propuestas, en esta ocasión preparate para adentrarte en un profundo dungeon.
Siempre es bueno que un juego, por más machaca botones que sea, esté acompañado de una historia. El género roguelike suele presentar simples excusas para saltar a la acción y Iron Crypticle no fue la excepción. Todo comienza en un reino de fantasía donde el castillo del Rey se ve perturbado por una misteriosa fuerza oscura que se lleva todos sus tesoros a través de un túnel. Esperen, ¡también se llevó a la princesa! Como la guardia del Rey no podemos ni dudarlo y nos lanzamos al oscuro pozo que nos transporta a las temibles mazmorras. Todo esto, por supuesto, presentado en una introducción súper sencilla y corta, nada de escenas animadas que sorprendan.
La jugabilidad es sencilla y efectiva. Usamos los dos sticks, uno para movernos y el otro para disparar, todo con vista cenital. Probablemente más de uno quede disgustado ya que no podemos disparar libremente en cada dirección, si no que todo es en línea recta. Hay algunas habilidades en las que hubiera estado bueno poder atacar con más libertad. Teniendo en cuenta esta limitación es que la dificultad comienza a tomar forma, ya que si nos vemos rodeados es un problemón. De resto es importante agarrar todo lo que nos dejen los enemigos, que de verdad son un montón de cosas, entre las que habrá tesoros, salud, habilidades limitadas, más tesoros y alguna que otra sorpresa. Nuestro personaje también puede impulsarse para esquivar hacia una dirección, lo cual le vacía la barra de stamina (no se puede abusar de esto).
Como no puede ser de otra manera en un roguelike, el título nos invita a reintentar la hazaña una y otra vez. Con su dificultad es poco probable que en unos pocos intentos logres llegar al final, y por supuesto morir significa empezar todo el recorrido de nuevo. Y no olvidemos que se genera de forma aleatoria, así que no estaremos en el mismo lugar, aunque se le puede criticar que en definitiva los escenarios en sí son todos muy similares, lo que cambian son los enemigos e incluso el orden de aparición de los bosses.
Es un juego con vista cenital en el que debemos atravesar mazmorras generadas de forma aleatoria utilizando ambos sticks para movernos y atacar. Con toques de rol, el juegos nos desafiará constantemente y se podrá disfrutar hasta de a cuatro en forma cooperativa local.
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