Tuvieron que pasar casi 10 años desde que Remedy Entertainment realizara Max Payne 2 para que salga una nueva entrega de la saga protagonizada por el tan querido Max. Y esta vez Rockstar decidió tomar las riendas del proyecto como desarrolladores, en vez de únicamente distribuidores como en los juegos anteriores. Pero, ¿es eso necesariamente algo bueno? ¿qué ocurre cuando Rockstar decide dejar de lado los sandbox para hacer algo mas lineal y concentrado en la historia? Las respuestas, en los párrafos siguientes.
Mas allá de como se cuentan los hechos, la propia trama es interesante y contiene los suficientes giros como para mantenernos interesados hasta el final del juego. Los personajes son demasiado estereotipados, pero en este caso eso es algo bueno, dado que el juego y su historia son tanto un homenaje al género noir como una parodia del mismo, así que no terminan cayéndonos pesados. Los entornos ayudan mucho a la manera en que se relata la historia por la minuciosa atención al detalle en los mismos, que también reflejan de manera muy fiel la sociedad brasileña, desde el estadio de fútbol de los ficticios Brancos hasta la favela que se encuentra a mitad del juego, está todo realizado con un cuidado como sólo Rockstar sabe hacer.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer... ¿o no?
Y todo ésto no sería tan malo si el juego no continuase con la tradición de los viejos Max Payne de tener una dificultad elevada. Si decidimos jugarlo en Normal, tenemos que prepararnos para morir, morir y seguir muriendo. Cada enemigo nos puede bajar toda la energía con tres tiros y aquí, al igual que en los anteriores juegos, la energía no se recarga automáticamente, sino que la recargamos consumiendo analgésicos, de los cuales tenemos 3 en el inicio de cada nivel y si buscamos un poco en los entornos hallaremos algunos mas. Pero si nos encontramos en un tiroteo sin analgésicos, es un gran problema, dado que si morimos al reintentar la sección apareceremos de nuevo sin calmantes, y recién al volver a intentar la sección un gran número de veces nos irán dando algún calmante mas, pero muy de a cuentagotas. En muchas secciones nos encontraremos absolutamente rodeados de enemigos, y éstos no son los típicos adversarios que se quedan detrás de una pared saliendo cada par de segundos a apuntar esperando a que los matemos. Aquí los villanos suelen venir corriendo hacia nuestra posición, lo cual, junto con el hecho de que la mayoría de los lugares donde nos podemos poner a cubierto son completamente destructibles, hace que el hecho de estar continuamente en movimiento sea una necesidad. Eso cambia la dinámica de los típicos juegos de disparos en tercera persona, y nos obliga a usar mas seguido los ya clásicos bullet time (alentecer el tiempo, lo cual nos da un poco mas de tiempo para apuntar) y maniobras de evasión; que son iguales al bullet time pero suceden mientras Max se lanza en el aire y el tiempo vuelve a la normalidad cuando toca el suelo.
En cada capítulo del juego es muy probable que nos maten 20 veces o mas y ésto va en detrimento de la narrativa del título, que al ser tan lineal y concentrado en cinemáticas que cuentan la historia, el hecho de morir repetidas veces la traba y la hace menos efectiva. También son frustrantes algunos segmentos que suceden automáticamente en cámara lenta, que le darían un aire cinemático espectacular a algunas secciones de acción, si no fuese porque en muchas es requisito absoluto derrotar a todos los enemigos presentes en la habitación, y si no cumplimos la sección se da por perdida y debemos reintentarla. Es muy irritante que el juego no nos deje avanzar porque quedó sólamente un enemigo en pie, que podríamos haber derrotado tranquilamente luego de la acción cinemática.
Gráficamente el juego es adecuado para esta generación, lo cual no es algo malo de por si, pero ya nos estamos acercando al final de este ciclo de consolas, lo cual se hace mas evidente en los juegos multiplataforma. Los actores de voz están muy bien elegidos, y, a diferencia del Red Dead Redemption, en el cual algunos diálogos en español eran atroces, aquí los diálogos en portugués están muy bien realizados, con ningún error grave a vista.
Tercera parte de la historia del detective Max Payne. Luego de los sucesos ocurridos en anteriores entregas, Max cambia su apariencia y viaja a Brasil, donde trabajara para un millonario. Nuevamente las cosas se complicaran para el protagonista.
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