EA y DICE nos trasladan a la Gran Guerra de hace 100 años para, paradójicamente, mandarnos directamente al futuro con un shooter de una calidad incuestionable en todos sus apartados.
Tengo que reconocer que ya me había olvidado lo que eran aquellos viejos shooters que iniciaron la movida de las guerras mundiales a fines de los noventa con Medal Of Honor y principios de los 2000 con Battlefield 1942 y Call Of Duty. Gracias a la vida, la gente de DICE se sacó la espina que tenía atragantada y nos devuelve con su franquicia estrella a un escenario nunca antes explorado por las grandes marcas; la Primera Guerra Mundial que tuvo lugar en Europa entre 1914 y 1918.
Aprovechando el motor Frostbite utilizado en el populacho Battlefront de 2015, esta vez logramos ver hasta donde puede llegar este motor gráfico. A diferencia del juego de Star Wars, donde priman los escenarios desérticos y helados sin apenas detalles que merezcan ser nombrados, aquí el motor se luce con una flora y edificaciones de todo tipo, además de vehículos y efectos destructivos que dejarán a más de uno mirando el monitor como si estuvieran viendo los primeros minutos de Rescatando al Soldado Ryan (Spielberg, 1998). La gráfica de la que hace gala este título no tiene precedentes y logra un compromiso inmersivo pocas veces visto. Lo primero entra por los ojos, dicen, y Battlefield 1 cumple con esta premisa dando cátedra.
El sonido no desentona con los gráficos y logran sumergirnos en esta fantástica ambientación.
Mención especial merecen los doblajes, especialmente en español e inglés, los cuales son de primer nivel.

La jugabilidad esta fuera de toda duda en Battlefield 1. Sigue siendo un shooter de toda la vida, pero con algunas innovaciones y cambios que resultan refrescantes. El juego nos invita a ser más cuidadosos en el campo de batalla, a tomar cada acción con más inteligencia que valor.
Las armas se manejan igual que siempre aunque la novedad pasa más por los vehículos. Todos tienen su modus operandi que los hace únicos. Los tanques son lentos y poderosos y nos obligan a encontrar espacios con cobertura para no quedar en desventaja y ser destruidos. Los aviones, con los ejes invertidos como sucede en la realidad, son algo más complejos. Acusan gran velocidad en picada y exigen una puntería casi simétrica, pero son muy divertidos de pilotar. Incluso podremos subirnos a un caballo para cabalgar hacia el enemigo con algo de ventaja. La jugabilidad en esta ocasión no decae ni un ápice en ningún momento ni modo de juego. Otro punto a favor de la obra de DICE.

Uno de los aspectos más elaborados y extrañados de los últimos juegos era el modo campaña, el hijo bastardo de los FPS, el patito feo de los shooters. A pesar de una duración algo cuestionable, lo cierto es que la campaña logra satisfacernos con holgura gracias a unos personajes perfectamente definidos, con historias atrapantes que lograrán una empatía que se extrañaba en este modo de juego. Un gran acierto es la variedad de situaciones que disfrutaremos en esta odisea, desde manejar un tanque, aviones o simplemente ir a pie matando todo lo que se aparezca en nuestro camino. La campaña recorre diversos lugares reales que dieron testigo de los horrores de la guerra como Inglaterra, Francia y hasta Medio Oriente.
El trabajo de investigación departe de DICE es de primer nivel. Las armas, los vehículos, las facciones, las locaciones, todo está perfectamente recreado para hacernos sentir dentro de la guerra misma, por supuesto con el grado de espectacularidad que esperamos dentro de un videojuego. Ver un Zeppelin caer en llamas al vacío es uno de los momentos cumbre de esta obra.
La narrativa esta bastante lograda, llevándonos a conocer todos los frentes desde la perspectiva de varios personajes, los cuales están perfectamente creados con sus conflictos morales y problemas personales.
El modo campaña sirve como una especie de tutorial para aprender todo lo básico que debemos saber para adentrarnos en el fantástico multijugador.
Hay opciones en el modo online para tirar manteca al techo.
En los modos el juego permite personalizar nuestros personajes, algo que será de vital importancia en el transcurso de las partidas.

En el modo Conquista se desata una bataola entre 64 jugadores con el único objetivo de controlar todos los puntos del mapa para salir victoriosos.
Dominación recuerda a Conquista pero con combates a corta distancia. En el modo operaciones lucharemos con el enemigo al sonido del silbato ("¡a la carga mis valientes!") o desde el otro lado, defendiendo las trincheras.
En el modo Asalto deberemos encontrar y destruir los puestos de telégrafos enemigos.
Un modo bastante curioso es el de Palomas de Guerra. En esta ocasión deberemos hacernos paso en un escenario para encontrar unas palomas mensajeras con las cuales enviar un mensaje de ayuda a la base para destruir a nuestros enemigos con artillería pesada. Finalmente tenemos Duelo Por Equipos donde deberemos, como en la vieja escuela, eliminar a todos los enemigos del escenario.
Todos los modos resultan muy gratificantes (si, incluso el de las palomas, que es más una curiosidad simpática que otra cosa). Los servidores de EA funcionan a la perfección y no es nada complicado encontrar partida y empezar a jugar. El balance de los equipos está bien equiparado, lo cual repercute de forma magistral en el campo de batalla. Si bien al principio hay que agarrarle la mano y moriremos bastante jugando contra otros jugadores con más tiempo en el juego,es posible agarrarle la mano pronto para estar a la altura de todos.

Los mapas son bastante grandes, lo cual está compensado con la cantidad de vehículos y jugadores que pueden participar al mismo tiempo. Nunca nos frustraremos en trata de llegar a ciertos lugares. Hay cientos de recovecos y escondites donde podremos tomar posición para acribillar a nuestros enemigos. El modo online tiene todo lo que podemos esperar de una súper producción.
Conclusiones
Battlefield 1 nos devuelve a las épocas doradas de los shooters bélicos, cuando la Guerra Mundial parecía el tópico de confianza del desarrollador amigo. Ahora, sumergidos entre tanta ciencia ficción, es un soplo de aire fresco encontrarnos con esta obra que nos traslada a un nuevo escenario bélico, nunca antes explorado por los titanes de la industria. Bienvenido sea este Battlefield 1 al campo de batalla. Los jugadores no podemos pedir más.
Lo mejor
- Ambientación.
- Jugabilidad.
- Modos de juego online.
- El modo campaña para un jugador.
- El doblaje.
Lo peor
- El modo campaña en solitario es algo corto.
Todavía nadie ha comentado ésta publicación. Sé el primero!
Deja tu comentario