Encendé tus motores y prepará tu nave ya que en este nuevo título, de la mano de Might and Delight, controlaremos a Blue Flamingo, una enorme aeronave equipada con armas de punta y destreza de acero. Pero depende de nosotros lograr el máximo puntaje.
Una gran nave, un gran desafío
The Blue Flamingo se presenta como un shoot 'em up en donde lo que más importa es la puntuación que obtengamos.
Todo comienza con un torneo en el que aviadores de combate de todo el mundo participan en intensas batallas cuya meta es dominar la tabla de puntuaciones. Nosotros manejamos a The Blue Flamingo, un enorme avión de combate equipado con misiles y bombas que destruyen todo a su paso. Al igual que los demás jugadores nuestra meta es derrotar la mayor cantidad de enemigos y lograr el mejor "score" posible.
¡Preparate y despegá!
Cada partida empezaremos despegando de nuestro hangar. Ni bien el nivel comienza, deberemos destruir todo tipo de naves enemigas, algo muy característico en este género. Para quienes recuerden el clásico arcade 1942, verán muchas similitudes entre los dos títulos, aunque claro que The Blue Flamingo no es tan memorable; ya llegaremos a eso.
Contaremos con dos armas, nuestros misiles automáticos y una bomba expansiva que destruye a todo enemigo en pantalla pero que luego de cada uso deberá recargarse con el tiempo.
Los enemigos son las típicas naves que resisten poco y disparan mucho, habrá una gran variedad y cada una tendrá sus propios patrones de ataque, por lo que deberemos tomar nota y decidir que blancos bajar primero. Esto es algo crucial a la larga ya que, a medida que avanzamos, más enemigos aparecerán en pantalla y cada uno tiene su prioridad si es que queremos llegar lejos.

Lo interesante es que no tiene un aparente nivel final, sino que deberemos llegar lo más lejos posible, aunque eventualmente lograrán derribarnos. Nuestra nave cuenta con un medidor de salud, pero el mismo no se regenera en ningún momento de la partida; tampoco existen checkpoints o continues, si nos derriban es un fin de la partida definitivo.
Si bien suena negativo el asunto de la vida, si usaran el método de regeneración el título se volvería demasiado fácil. Lo mismo ocurriría con checkpoints o alguna otra ayuda, ya que está pensado para ver que tan lejos podemos llegar y cuantos puntos podemos obtener. La puntuación en este juego es el tema central, es sin duda para quienes disfrutan de un buen desafío.
¿Dinero o puntaje?
Por cada enemigo derribado obtenemos cierta cantidad de dinero, al destruir a un grupo del mismo tipo podremos recoger monedas y ganar dinero extra. Otra oportunidad de generar más ingresos será al final de cada nivel, donde tendremos una fase de práctica de tiro la cual consiste en disparar diversas esferas (entre más disparemos, más dinero para nuestros bolsillos).
Al terminar cada nivel volveremos a nuestro hangar con la posibilidad de gastar nuestras ganancias mejorando nuestras armas, ya que los enemigos se vuelven más resistentes en las etapas subsecuentes. Pero es algo que hay que pensar bien ya que al gastar en nuestro equipo nuestra puntuación baja. ¿Vas a invertir tus ganancias en las armas o confiás en tus habilidades para acumular más puntos? Eso queda solo en vos.
No son solo figuras y maquetas
Este quizás sea el apartado más destacable de todo el juego y es su aspecto visual. Lo curioso es que todo está hecho con pequeños modelos a escala y maquetas que sirven para el fondo de cada nivel, el cual siempre es el mismo escenario, solo que cambian la iluminación del mismo. Es bastante impresionante pensar que todo lo que vemos no fue creado enteramente por una computadora, sino realizado a mano; un verdadero logro. Todo está tan bien detallado que a primera vista es difícil darse cuenta y eso es lo mejor.
La música es simple, pero a mi gusto no va con el estilo del juego. De todas formas, la idea de Might and Delight siempre es crear algo más por el lado artístico, y en ese caso están bastante acertados en cuanto al aspecto sonoro del juego. Los temas son siempre los mismos salvo por algunas leves variaciones, aunque se deja escuchar y rara vez nos parecerá repetitivo o molesto; en síntesis la banda sonora es buena.
Los controles, tanto usando un joystick o el teclado, son muy cómodos y fluidos, por lo que no tendremos problemas controlando nuestra nave.
Ahora hablemos de los aspectos negativos. Lo más molesto son las caídas de FPS (Frames Per Second) que se producen cuando hay muchos enemigos en pantalla o atacamos con nuestra bomba especial. Lamentablemente esto arruina bastante la jugabilidad y nos hará perder vida en más de una ocasión, arruinándonos en algunos casos una partida perfecta.
Otro inconveniente es al perder la partida, ya que vamos a tener que empezar todo de nuevo y a menos que seas un loco por querer ser el N°1 en la tabla te vas a aburrir muy rápido.
Conclusiones
The Blue Flamingo tal vez no se compare a otras joyas del género, como 1942, ni tampoco sea un título que jugaremos una y otra vez. Sin embargo, es agradable y sencillo. El apartado artístico es magnífico en todo sentido, al igual que su música. Lamentablemente, la caída de frames en medio del combate y su jugabilidad repetitiva le bajan muchos puntos. Si sos un experto en los shoot 'em up y te gusta ponerte a prueba para ver que tan lejos llegás, entonces dale una chance y quizás no te defraude. Caso contrario, mejor pasarlo de largo.
Lo mejor
- Calidad visual y banda sonora.
- Jugabilidad sencilla y entretenida...
Lo peor
-... pero solo las primeras veces.
- La caída de frames arruinan la partida.
Todavía nadie ha comentado ésta publicación. Sé el primero!
Deja tu comentario