Soy amante de los videojuegos desde que tengo memoria y disfruto mucho escribiendo sobre ellos. La música es mi otra pasión; soy tecladista y obvio que ya saqué varias piezas de Nobuo Uematsu. Leer más »
Email: lg.bordino@gmail.comUna nueva aventura en 2D llega a nuestras manos, y esta vez con una ambientación bella y refrescante, ideal para contrarrestar el calor de este verano. Sin embargo, hay más cosas a tener en cuenta en un juego, por eso te contamos todo a continuación.
La historia tiene a dos protagonistas, Ataataq y su hijo, Hiko. Cuando se nos indica que podremos controlar a ambos, rápidamente sacamos la conclusión de que cada uno tendrá sus propias habilidades para que juntos puedan avanzar. Por supuesto, estamos ante tal fórmula. Estos personajes pertenecen al pueblo Inua, el cual corre grave peligro, ya que un demonio llamado Tonrar quiere inundar de oscuridad todas sus tierras. Existen tres dioses con poder suficiente para defenderlos, por lo que habrá que recorrer los fríos paisajes para hallarlos. Para sorpresa de Ataataq, su hijo es bendecido con un don que le brinda algunas habilidades mágicas, las cuales serán vitales para ganar. Hiko estará acompañado de una luciernaga que le ayudará a controlar sus poderes.
Comenzaremos solo con Ataataq, aunque Hiko no tardará en unirsenos. Mientras que el padre será quien utilice la fuerza para romper obstáculos, escalar con su pico y más, el hijo va a avanzar usando su magia, teletransportándose o creando un camino de luz. La jugabilidad es sencilla, fácil de usar y con estos pocos recursos nos vamos a arreglar durante toda la aventura. En muchas oportunidades será indispensable que los personajes cooperen para salir juntos del nivel, sea porque Ataataq rompa algo que no deja avanzar a Hiko, o porque este último crea un puente para ambos. También será muy común encontrar niveles en los que los personajes se separen y hagan su propio camino, para reunirse al final del escenario.
Hablando de velocidad, el juego no es puro plataformas (de hecho, Hiko no salta, dejándole esa labor a su padre), sin embargo hubiera sido bueno encontrar la misma fluidez que suelen tener. En los momentos en que sí toca dar unos buenos saltos de corrido, a veces se siente que las cosas salen de suerte, ya que al faltarnos ese control total sobre el personaje no estamos seguros de si va a responder a tiempo. Otro de los problemas surge cuando los personajes están juntos, ya que a veces el que no usás te sigue, y a veces no. Esto puede resultar molesto ya que prácticamente, si el otro personaje decide no seguirte, tenés que ir llevando a ambos. Sin embargo, hay momentos en los que sí te siguen. Esto me llevó a pensar si se trataba de un error o no, hasta que encontré una parte en la que había que esquivar a un enemigo, estando los dos personajes juntos. Si Hiko hubiera seguido a Ataataq en ese momento, hubiera sido muy complicado pasar esa parte; pero no lo hizo. La conclusión es que lo que estaría faltando sería la acción de llamar al otro, o pedirle que no se mueva, lo cual sería la solución perfecta, y de hecho podrían haber pensado algunos puzles basados en esto.
Como en muchos juegos indie, la ambientación es vital. Como ya mencionamos, nos tocará recorrer escenarios cubiertos de nieve y hielo. Hay algunos escenarios en los que la visión comenzará a nublarse a medida que nos alejemos de alguna fogata, teniendo que llegar rápidamente a la siguiente para recobrar el sentido; el efecto está muy bien logrado. También merece mención el escalofriante Tonrar, cuyo rostro se aparecerá de repente en el fondo de la mayoría de niveles, como un rayo. Esto nos hace ver que el demonio está siempre presente, tratando de atormentarnos, y a decir verdad reconozco que de chico me hubiera dado pesadillas.
Entre algunas menciones negativas finales, a veces el uso de la luciérnaga puede resultar defectuoso. Puede ocurrir que en el mismo lugar en el que la usamos una vez, acto seguido no nos dejen usarla de nuevo; también a veces el personaje sigue a la luciérnaga mientras todavía está haciendo el puente y esto a veces actúa para bien, y otras para mal. Otra contra es la corta cantidad de enemigos, contándose con una sola mano. Uno que no mencionamos es un fantasma, que suele aparecer en grupo, pero es muy fácil de esquivar; te mata al tocarlo pero ni siquiera te viene a buscar.
Es un juego de plataformas en 2D donde controlaremos a Ataataq y su hijo, Hiko. Ambos pertenecen al pueblo Inua, el cual es atacado por un demonio llamado Tonrar. Para protegerlo, harán un viaje en el que tendrán que protegerse el uno al otro. Ataataq se valerá de su fuerza, mientras que Hiko usará poderes mágicos. Disponible para PC (Steam) y Mac.
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