Metal Gear: un tanque bípedo con capacidad nuclear, capaz de surcar cualquier terreno (por difícil que sea), incluso aquellos que no pueden ser transitados por orugas convencionales. Además, funciona como plataforma de lanzamiento móvil, lo que lo hace virtualmente inlocalizable por satélite. El desarrollo de esta arma supo pasar de la Unión Soviética a los Estados Unidos, y de allí, a los ejércitos de privados de Big Boss. Muchas han sido las variantes de Metal Gear, pero ninguna se ha demostrado tan peligrosa como Rex.
Desarrollado por el Doctor Hal Hemmerich, con fondos y apoyo de DARPA en sociedad con ArmsTech, como un proyecto secreto de los Estados Unidos, Rex fue el último Metal Gear con capacidad nuclear, y fue una pieza clave del alzamiento de Shadow Moses (base secreta donde estaba siendo construido) por parte de Fox Hound y unidades especiales Genoma. Rex es el pináculo en lo que Metal Gear, como tanque bípedo nuclear, se refiere. Una fortaleza móvil sin parangón, el tanque cuenta con una interesante serie de características ofensivas y defensivas que lo hacen único.

El blindaje de Rex es el de mayor espesor hasta la fecha, resultando impenetrable por armas convencionales. Las patas del tanque están especialmente reforzadas, eliminando así la debilidad principal que fuera la perdición de versiones anteriores.
Puede pilotarse con un solo tripulante, que se aloja en una cabina completamente cerrada y protegida con el mismo blindaje que el resto del cuerpo, de modo que el operador queda completamente a salvo del fuego enemigo. Una serie de sensores colocados en un domo de radar a la izquierda de Rex funcionan como "los ojos de la criatura", que se conectan a una unidad VR (realidad virtual), dando al piloto la información necesaria del exterior, sin que éste necesite abrir la cabina.
Entre el armamento defensivo de Rex se incluye un cañón rotativo pesado de 30 mm XGAU-8R, una variante de las "Gatling Gun" GAU-8 Avenger, usadas en los aviones de apoyo terrestre A-10 Fairchild.

Se complementa con un cañón láser de alta energía acoplado en la barriga, que puede disparar una ráfaga de corto alcance, pero capaz de traspasar el acero.
En la espalda y las rodillas, Rex cuenta con lanzaderas que disparan una serie de misiles antiblindaje AGM-114P "Hellfire", con capacidad buscadora y guía láser.
Pero lo que hace al Metal Gear Rex un tanque tan poderoso y peligroso, es su cañón de rieles, o "Rail Gun". Montado en el brazo derecho de Rex, esta arma consta de dos rieles magnéticos que pueden acelerar y propulsar un proyectil a altas velocidades. Gracias a esto, el tanque puede disparar una bala con cabeza nuclear sin necesidad de cohetes, por lo que el disparo es indetectable y como arma no viola ningún tratado sobre proliferación nuclear.
De este modo, nos encontramos con un tanque capaz de enviar una cabeza de guerra termonuclear indetectable, a la misma distancia que un ICBM (Misil balístico intercontinental), desde cualquier lugar del mundo; y con suficiente blindaje y armamento defensivo como para soportar, por sí solo el ataque de un batallón entero de tanques. Claramente, estamos ante el arma perfecta.

Sin embargo, Rex no es invencible. Hal Emmerich, su desarrollador, creía que ningún arma debería ser invulnerable, y añadió intencionalmente un punto débil al Metal Gear. Ya que la cabina esta sellada y blindada, el piloto requiere del radar para ver. Ahora bien, debido a los sensores del radar, el blindaje no puede ser demasiado grueso en esa área, por lo que un par de ataques precisos sobre el domo de radar, "cegaría" a Rex, obligando al piloto a abrir la cabina, exponiéndolo al fuego enemigo.
Aún así, dadas las capacidades defensivas de Rex, es muy difícil (casi imposible) acercarse lo suficiente como para realizar un ataque, mucho menos varios. En este punto entraría en juego el segundo punto débil de Rex, que es el uso excesivo de sensores electrónicos. Solid Snake aprovechó el espacio relativamente reducido del hangar del Rex para "atontar" los sensores con granadas chaff. Estas esparcen pequeñas partículas metálicas cargadas magnéticamente, que enloquecen los sensores por un corto tiempo. Estas serían ineficaces en un espacio demasiado abierto, pero dentro del hangar, cumplen su función perfectamente, lo que permitió al legendario espía disparar suficientes misiles Stinger en el radar, incapacitando a Rex, y luego venciendo a su piloto.
Ramírez / 09-09-2013 05:46
Como quisiera uno así para ir al laburo!
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