Análisis de Death Stranding 2: On the Beach - PS5 Volver arriba

+ Puntuar

  • Puntaje editor

    10
  • Puntaje usuarios

    0
Death Stranding 2: On the Beach
Gabriel Pizarro
Redactor
Gabriel Pizarro / Gabriel

Tenía una frase muy cool, pero se perdió y nunca volverá a ver la luz. Leer más »

Email: prensa@playnomore.com
29 de Julio del 2025

Análisis de Death Stranding 2: On the Beach - PS5

Sam Porter está en camino con tu pedido.

La versión definitiva


Cuando Death Stranding salió allá por 2019, el mundo del gaming quedó totalmente dividido. Kojima, como era de esperarse, creó un juego totalmente original en cuanto a mecánicas, historia y ambientación; pero a la vez, nos dejó una experiencia que claramente no era para todos, y que incluso para muchos de los que amaron el juego, se trató de un gusto adquirido, al que había que tenerle paciencia y dedicarle un par de horas.

Pero como suele suceder muchas veces, un primer juego que se anima a desafiar las normas está testeando el agua, probando a ver qué funciona y qué no, y no es hasta una segunda entrega que todos esos elementos se pulen para entregarnos la experiencia que los desarrolladores tenían en mente en primer lugar. Muchos juegos no llegan a tener esa oportunidad, pero acá estamos hablando de un grande entre los grandes, y con ese sello de calidad era cantado que Death Stranding 2 (DS2) iba a llegar y convertirse en la versión definitiva.
Si bien DS2 sigue siendo un gusto adquirido, ya que las mecánicas base siguen presentes y no deja de ser un juego en el que tendremos que transportar carga de un lado a otro, es muchísimo más amable que su antecesor, y se presta para que el jugador al que tal vez le haya faltado paciencia con el primer juego, pueda sentirse mucho más a gusto con el segundo.

La primera gran mejora digna de mención es el sistema de combate. Para entender por qué es tan importante este aspecto, hay que entender un poco sobre el trasfondo del mundo de Death Stranding, en el que un suceso desconocido atenuó las fronteras entre el mundo de los vivos y de los muertos, ocasionando que las almas de los fallecidos a veces queden ancladas a su cuerpo si este no es destruido, convirtiéndose en unas extrañas criaturas denominadas BT.
Estos BT buscan consumir a los vivos, y cuando esto sucede, desencadenan un Voidout, una explosión que destruye todo a su alrededor. Es por ésto que el tratamiento de los muertos es sumamente cuidadoso, y entre otras cosas, se han prohibido las armas con munición letal, no sea cosa que algún asesinato provoque un BT y éste un Voidout. Esto se refleja en el primer Death Stranding en un sistema de combate bastante tosco, ya que éste no era el principal objetivo del juego. El resultado es que muchos jugadores terminaban evitando el combate con los escasos, pero siempre presentes, enemigos humanos del juego, ya que toda la experiencia era bastante engorrosa. 

La nueva entrega, sin embargo, propone un sistema bastante más efectivo y con muchas más opciones para hacer del combate algo divertido. Si bien el foco se mantiene, y los momentos en los que tendremos que recurrir a la violencia son espaciados, cuando ésto es necesario tenemos a nuestro alcance un sinfín de herramientas para neutralizar las bases: ¿te gusta el sigilo? Hay armas silenciosas y elementos distractores, ¿preferís entrar a los tiros? Hay ametralladoras, rifles, escopetas y lanzagranadas (todos no letales... en un principio) para tirar para arriba, ¿la distancia es lo tuyo? Francotiradores y hasta catapultas. Hasta podés entrar a los misilazos con un camión, o vencer a los enemigos haciendo un estilo de karate basado en el amasado de pizzas (sí, es un juego de Kojima).
Además del combate, la navegación es mucho más simple, al menos durante la primera mitad del juego. El uso de vehículos y otros elementos que facilitan y aceleran las entregas aparece mucho más temprano, y los espacios abiertos y caminos marcados permiten al jugador utilizarlos frecuentemente. Ésto puede resultar un poco decepcionante para los fans del primer juego, en el que constantemente teníamos que hacer uso de la observación, el ingenio y las herramientas para encontrar el camino. La segunda mitad del juego, sin embargo, es mucho más parecida a lo que los jugadores veteranos esperan, y para ese momento, los nuevos ya están enganchados.

Un verdadero sandbox


Otra gran adición a la nueva entrega es el mapa enorme que tendremos para explorar. El juego comienza con un pedido por parte de Fragile a Sam Porter para que conecte las ciudades mexicanas a la red quiral. Este viaje por México funciona como un extenso tutorial que pone al jugador al tanto del sistema de juego; las diferentes herramientas; el combate; el efecto del clima; etc. Pero una vez finalizada la misión al sur de la frontera, nos enteramos de que todo lo que hicimos durante el primer juego resultó en la apertura de un portal que da al continente australiano, donde se va a desarrollar todo el resto de la aventura.
Mientras que en el primer Death Stranding navegábamos una serie de mapas, en la segunda entrega se trata de un territorio completo al cual debemos explorar y conectar. Esto mejora la experiencia en muchos niveles. En primer lugar, resulta mucho más inmersivo, y nos da una idea más clara del tamaño de nuestra tarea.

Pero lo más interesante es que reconstruir la infraestructura del continente es mucho más satisfactorio. Podemos ver cómo de a poco nuestro esfuerzo hace que transitar los parajes australianos se vuelve más fácil y rápido, al conectar carreteras, monorrieles y estructuras diversas. Y cuando recibís todos esos "like" porque otros jugadores usaron todo aquello que construiste, sólo te da más ganas de seguir haciendo el viaje más eficiente.
Los escenarios del continente también son para destacar. En el primer Death Stranding, la geografía basada en Islandia podía volverse un poco monótona, cosa que no sucede en DS2, ya que hay mucha más variedad de ecosistemas.

Kojima en su tinta


Otra señal de que estamos ante lo que Death Stranding debería ser, está en la historia. No quiero dar demasiado detalle porque, como todo juego de Hideo Kojima, hay que ir descubriéndolo y saboreándolo de a poco. Lo que sí voy a decir es que, a diferencia de la primera entrega, mucho más solemne y trágica, en esta segunda parte el director se suelta mucho más, y nos regala esos detalles entre lo humorístico, lo bizarro y lo cringe que forman su sello particular.
Como se mencionó, el verdadero juego comienza al llegar a Australia, donde Sam deberá, una vez más, conectar todas las ciudades del continente a la red quiral mientras realiza entregas tan variadas que pueden ir desde simples materiales de construcción hasta semen de ornitorrinco. En el camino, se descubrirán muchos más secretos sobre el misterioso efecto conocido como Death Stranding y la función que muchos personajes, nuevos y viejos, ocupan en este nuevo mundo.

Pero si en el juego anterior nuestro camino era solitario, con la sola interacción del BB Lou; DS2 nos trae un cast mucho más amplio de personajes que interactuarán con Sam de manera mucho más directa y participarán mucho más en el desarrollo de la historia. Algunos son viejos conocidos, como Fragile o Heartman; mientras otros como Rainy o Tarman son interesantes adiciones.
Y ni hablar de la multitud de habitantes en los refugios desperdigados por Australia, muchos de los cuales nos sacarán más de una sonrisa, ya sea de gracia o de vergüencita ajena. Pero, sin duda, es Dollman quien se lleva el premio Kojima a personaje extraño: se trata de una marioneta sospechosamente parecida a Maradona circa 2010, poseída por el espíritu de un humano (tiene sentido dentro del juego, en serio), el cual nos acompañará a lo largo de nuestro trayecto, haciendo que el camino se sienta mucho menos solitario. No es tan parlanchín como Mimir en God of War, pero sin duda hace que toda la experiencia sea más ligera.

Conclusiones


Más grande, muy mejorado, con esa infaltable mezcla entre temas serios y filosóficos con el ridículo tan absurdo y que tan bien sabe mezclar Hideo Kojima, Death Stranding 2 es un vicio que va a durar horas y horas, y que ha sabido cómo redondear los bordes filosos que podían alejar a muchos jugadores. Si bien resulta bastante más sencillo que su antecesor, lo que podría disgustar a los viejos fans, no deja de ser una de las mejores experiencias en materia de videojuegos.


Lo mejor
· Las nuevas mecánicas, especialmente en el combate.
· El enorme mapa de Australia, que no se divide como en la entrega anterior.
· Una historia original y filosófica, que no deja de lado lo gracioso y lo ridículo en su justa dosis.
· Excelente nivel gráfico.

Lo peor
· Resulta bastante más sencillo que el original, al menos durante la primera mitad del juego.
Comentarios (0)

Todavía nadie ha comentado ésta publicación. Sé el primero!

Deja tu comentario
* Está prohibido el vocabulario ofensivo. Cualquier comentario con estas características será dado de baja. ENVIAR
Ficha del juego
Death Stranding 2: On the Beach
Galerías
Death Stranding 2: On the Beach
  • Empresa
    Kojima Productions.
  • Origen
    Japón.
  • Fecha de lanzamiento
    26 de Junio de 2025.
  • Plataformas
    PS5.
  • Descripción

    Es la secuela del galardonado juego de acción, sigilo y mundo abierto de Hideo Kojima. Norman Reedus está de regreso como Sam Porter Bridges, con un elenco que incluirá a Léa Seydoux, Elle Fanning, Shioli Kutsana y Troy Baker. Embárcate en una profunda búsqueda de la conexión humana que se extiende más allá de las Ciudades Unidas de América (UCA). Con compañeros a su lado, Sam se embarca en una nueva odisea, decidido a rescatar a la humanidad del borde de la extinción. Únase a ellos mientras navegan por un mundo asediado por adversarios de otro mundo, desafíos formidables y una pregunta inquietante que persiste: ¿conectar fue la elección correcta?