Estudio producción de videojuegos en la Escuela DaVinci, estudié Dirección de Teatro y di clases de actuación varios años. En mis tiempos libres me dedico a aprender todo lo que pueda sobre gaming. Leer más »
Email: radakoff.elizabeth@gmail.comDesde que salió Blue Prince, nos partió la cabeza con una propuesta que mezcla, de manera casi quirúrgica, puzles estilo escape room con una estructura roguelite. En un mercado lleno de juegos que intentan ser mil cosas a la vez y terminan quedándose en la puerta, Blue Prince no promete: entrega. No pretende ser un roguelike de escape, es uno, y está pensado al milímetro.
En cada cuarto, te esperan acertijos, trampas o juegos que te abren (o te cierran) el camino hacia esa sala 46 (creo que hasta soñé con ese número). La gracia está en planificar bien tus movimientos, porque los recursos son limitados y la mansión no te la hace fácil. A eso sumale mejoras permanentes y un aprendizaje progresivo del mapa que te atrapan en un loop roguelite que es una adicción pura.
Para sumar cosas que procesar, cada habitación tiene su propia historia. Cartas de amor, conspiraciones políticas, dramones familiares y hasta peleas entre los empleados de la mansión tejen un lore denso y fascinante. La familia Sinclair no es precisamente normal, y cada pedacito de narrativa suma a esa sensación de estar desentrañando algo grande.
En lo visual, Blue Prince es un espectáculo. Usa un 3D que parece 2D por su estilo de line-art estilizado, con bordes marcados que recuerdan a una novela gráfica. El cel-shading bien exagerado le da una personalidad única, con planos y formas que enganchan la vista. Los menús y el mapa parecen sacados del Clue, con tipografías claras, layouts de tablero y una onda detectivesca que te mete de lleno.
Tengo que aclarar que al momento de escribir esta reseña pasaron más de dos meses del lanzamiento del juego, lo que me permite hacer un análisis adicional. Algunos puzles no se desbloqueaban, el guardado fallaba o la pantalla de carga se colgaba como si nada. Pero a la fecha, los parches arreglaron todo. De paso, mejoraron cositas visuales: tipografías más nítidas, menús más pulidos; un balance visual que no sabía que necesitaba hasta que lo vi. Ahora, jugarlo es una experiencia redondita.
Editado por Raw Fury, Blue Prince combina misterios envolventes, estrategia y elementos de rompecabezas para crear un viaje impredecible dentro de Mt. Holly, una intrigante mansión con habitaciones que están en constante transformación. Los jugadores deben navegar por las instalaciones de la mansión en constante cambio en su búsqueda del supuestamente oculto Room 46. Cada habitación de la mansión tiene un patrón único y cada paso que das te acerca más a descubrir toda la verdad.
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