Soy amante de los videojuegos desde que tengo memoria y disfruto mucho escribiendo sobre ellos. La música es mi otra pasión; soy tecladista y obvio que ya saqué varias piezas de Nobuo Uematsu. Leer más »
Email: lg.bordino@gmail.comTras dos años de la llegada de este exitoso JRPG, se lanza la versión más completa para seguir deleitando a los fans del género. ¿Qué nos trae de nuevo?, ¿le juega en contra a esta edición ser un port de Switch? Vamos a verlo.
Dragon Quest XI: Echoes of An Elusive Age llegó originalmente a PlayStation 4 y PC el 4 de septiembre de 2018. Un año más tarde, Switch recibió una jugosa Definitive Edition, con bastantes novedades. Por supuesto, no faltaron algunos recortes gráficos para que el juego corriera bien en la consola de Nintendo. Finalmente, todos los usuarios pueden ahora disfrutar de este contenido adicional, con la llegada de la versión "S" a PlayStation 4, Xbox One y PC. Si, incluso en la consola de Microsoft, algo sin precedentes (y encima está en Game Pass, ¿qué más querés?). Ahora bien, al ser este lanzamiento un port de la versión retocada para Switch, se pueden entrever algunos detalles.
Por lo tanto, la dinámica del juego se resume en visitar el pueblo de turno, meterse en alguna trama que nos lleve a la próxima mazmorra, conseguir lo que buscamos, regresar y continuar nuestro camino. Bueno, con algunas excepciones. En este conjunto no van a faltar las iglesias para guardar la partida, las casas para entrar a romper jarrones porque sí, los Slimes y otros guiños típicos de la serie. Por su parte, en Dragon Quest XI se trabajó mucho en hacer el ritmo menos pausado para los jugadores, con la posibilidad de recorrer el mundo a caballo (en un momento conseguimos un ítem para llamarlos desde cualquier lado), acelerar las batallas (gran novedad de la Definitive Edition), poder esquivar los enfrentamientos (los monstruos se vislumbran por el mundo), forjar nuestras propias armas y comprar los materiales ahí mismo si nos hacen falta, correr (juro que necesitaba decirlo), etc.
Ahora, habiendo puesto un poco sobre la mesa los platos fuertes del juego base, vamos a hablar sobre esta Definitive Edition y esa bella "S" que acompaña al largo título. Una de las principales y sorprendentes novedades nos es lanzada en la cara apenas iniciamos una nueva aventura. Antes que nada, se nos va a preguntar si queremos jugar en 3D o 2D... porque sí, el juego fue completamente adaptado al 2D clásico (emulando una vista aérea) de los primeros Dragon Quest. Es una absoluta locura, pero se puede disfrutar toda la aventura como si fuera un título de NES. Esto se elige al arrancar, pero se puede cambiar en los puntos de guardado.
Por último, un detalle que seguro encantará a más de uno es que ahora podemos disfrutar todo el viaje con las voces originales en japonés, pudiendo entender todo gracias al gran trabajo de traducción de textos al español. Si bien de joven he aprendido mucho inglés gracias a los RPG que nunca eran traducidos, hoy en día es hermoso poder seguir cada palabra en nuestro idioma. Y ya que me puse nostálgico, hay otra novedad: misiones en los viejos mundos de Dragon Quest. Ya está, ¿querían una verdadera "Definitive Edition"? Claramente es ésta. Me pregunto si se mandarán otra versión para la nueva generación y que corno le seguirán agregando, porque esto ya es muchísimo.
Luego de su lanzamiento en Japón, finalmente la nueva entrega de Dragon Quest llegó a nuestras tierras. Incluye algunas novedades, como la traducción al español y nuevas misiones. Los diseños corren nuevamente a cargo de Akira Toriyama (Dragon Ball). Como siempre, promete una cantidad impresionante de horas de juego. Llegó primero a PS4 y PC el 4 de septiembre de 2018. Se lanzó en Switch el 27 de septiembre, bajo la Definitive Edition. Finalmente se confirmó esta versión para Xbox One (con una actualización en PS4 y PC), la cual aterrizó el 4 de diciembre de 2020.
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